Pintores de la Vanguardia

Eduardo Abela

Jorge Arche

Cundo Bermúdez

Mario Carreño

Roberto Diago

Carlos Enríquez

Arístides Fernández

Víctor Manuel García

Antonio Gattorno

Carmelo González

Wifredo Lam

Luis Martínez Pedro

Amelia Peláez

Marcelo Pogolotti

Fidelio Ponce de León

René Portocarrero

Domingo Ravenet

Mariano Rodriguez

 
Carlos Enriquez

ESTUDIOS

1900- Nace en Zulueta, provincia de Las Villas, el 3 de agosto de este año. Carlos Antonio Esteban Enríquez Gómez es hijo de Isabel Gómez Diez y de Carlos Enríquez Costa, médico de la localidad.

1906- Hacia este año inicia sus estudios primarios en el Colegio Riverón, de su pueblo natal. Su abuelo, pintor aficionado, guía su primer contacto con el arte.

1913-1919- Cursa estudios secundarios en varias escuelas de La Habana: Candler College, Academia Newton y Esculapios de Guanabacoa. En la primera institución conoce a Marcelo Pogolotti, también estudiante, con quien mantendrá una relación de amistad constante. También en el Candler College diseña las portadas de Heredia, la revista de la Escuela. En los Esculapios recibe lecciones elementales de pintura como parte de su formación.

1920- Es enviado por su familia a los Estados Unidos de Norteamérica para continuar sus estudios en la Curtis Business School, de Filadelfia.

1924- Una vez concluidos sus estudios de Comercio, matricula por un breve período en la Pennsylvania Academy of the Fine Arts.

1925- Regresa a Cuba acompañado de la pintora norteamericana Alice Neels, con quien ese mismo año ha contraído matrimonio. Participa por primera vez en una exposición colectiva: el Salón de Bellas Artes de 1925, de la Asociación de Pintores y Escultores, donde expone algunas obras realizadas en Pennsylvania. Desde ese momento se mantiene vinculado al movimiento renovador de la vanguardia de la pintura en Cuba. Simultáneamente trabaja en la Independent Coal Company, en la Lonja del Comercio, La Habana.

1926- Muestra su Retrato de José Manuel Acosta y Atarés en el Salón de Bellas Artes de La Habana.

1927- Tras dos años de intenso trabajo, Carlos Enríquez ha abandonado las formas tradicionales de la pintura adquiridas en la Academia de Pennsylvania y se acerca al expresionismo. Participa en el XII Salón de Bellas Artes de la Asociación de Pintores y Escultores. Sus obras son calificadas como unas de las más importantes dentro del ámbito del Salón. Inicia su colaboración con la Revista de Avance. Toma parte en la Exposición de Arte Nuevo patrocinada por dicha revista con ocho telas, dos de las cuales –desnudos femeninos- son consideradas de un realismo exagerado. Tras la liquidación de la Independent Coal parte hacia Estados Unidos con la decisión de dedicarse por entero a la pintura.

1927-1929- Reside en Nueva York. Durante este período colabora activamente con la Revista de Avance: envía dibujos y responde a la indagación ¿qué debe ser el arte americano? Participa en la Exposición de Arte Nuevo con la que se inaugura el Lyceum en febrero de 1929. Su primera hija Santillana del Mar, muere en este período.

1930- Su matrimonio con Alice ha terminado. Regresa a Cuba con su hija Isabetta y permanece por un tiempo en La Habana. Una muestra de sus dibujos organizada por la Revista de Avance en la Asociación de Reporters de La Habana es suspendida a instancias de esta institución. La exposición es trasladada al bufete del Doctor Emilio Roig de Leuchsenring. Parte hacia Europa en agosto de ese año.

1930-1933- Reside en España y Francia pero realiza cortas visitas a Italia e Inglaterra. En 1931 expone óleos y dibujos en el Ateneo Popular de Oviedo. En 1933 realiza una importante exposición en el Patronato Nacional de turismo, en Madrid, que resume sus inquietudes y orientaciones. Ilustra las ediciones francesa y española de: El Terror en Cuba, folleto contra los crímenes de la dictadura machadista publicado en 1933 por el Comité de Jóvenes Revolucionarios Cubanos. Inserto en la órbita del surrealismo, su pintura llega al máximo de audacia y alcanza así su primer momento de madurez.

1934- Regresa a Cuba en enero. Prepara una muestra de su producción europea en el Lyceum, pero la exposición es clausurada la noche de la inauguración y abierta al público dos días más tarde en el bufete de Emilio Roig Leuchsenring. Comienza su etapa más personal y brillante, en la que el campo de Cuba, sus pobladores, mitos y leyendas son las fuentes principales de su inspiración.

1935- Su obra El rey de los campos de Cuba (1935) es premiada en la Exposición Nacional de Pintura y Escultura. Publica en la revista Grafos “El criollismo y su interpretación plástica”, una definición teórica de su nueva orientación pictórica.

1936- Se realiza la Exposición de Pintura moderna III (Carlos Enríquez, Amelia Peláez y Domingo Ravenet en el Círculo de Amigos de la Cultura Francesa. En las palabras al catálogo de esta exposición Enríquez profundiza en algunas ideas teóricas sobre su pintura e introduce el término “romancero guajiro” para definir sus intenciones pictóricas. Se publica Canto del Caribe, libro de poemas de Alberto Riera con diecisiete ilustraciones de Carlos Enríquez.

1937- Pinta el mural La invasión, en la escuela José Miguel Gómez, de La Habana.

1938- Pinta el Rapto de las mulatas, que ese mismo año es premiada en la Segunda Exposición de Pintura y Escultura, realizada en el Castillo de la Fuerza, La Habana.

1939- Publica su novela Tilín García en La Habana (imprenta La Verónica) y pinta Dos Ríos, proyecto de mural para un monumento a José Martí. Se muda al Hurón Azul, su casa en las afueras de La Habana, donde vivirá hasta el fin de sus días. El hogar de Carlos Enríquez fue centro de tertulias y polémicas sobre arte, animadas por los más destacados intelectuales de la época. Por allí pasaron Rómulo Gallegos, Pablo Neruda y se reunieron los luchadores españoles antifranquistas.

1942- Escribe su segunda novela: La vuelta de Chencho, la cual permanecerá inédita al igual que una tercera: La feria de Guaicanamá, hasta 1960.

1943- A fines de este año viaja a México, donde permanece hasta principios de 1944. Conoce a Diego Rivera, quien presentará su exposición personal en el Palacio de Bellas Artes. Perfecciona la técnica del fresco con José Clemente Orozco. Rivera dice al referirse a Carlos Enríquez en la presentación de su muestra: “Carlos Enríquez puede llegar a ser una fuerza de Cuba anticolonial.”

1944- Regresa nuevamente a La Habana. Pronuncia su conferencia El surrealismo en el Frente Nacional Antifascista con motivo de la exposición de dibujos Nuestro Tiempo, de Marcelo Pogolotti. Mantiene correspondencia con Alfred H. Barr Jr. a quién le escribe:”Creo que mi obra se encuentra en un constante plano evolutivo hacia la interpretación de imágenes producidas entre la vigilia y el sueño (…) sin embargo esto no quiere decir que sea surrealista. Me interesa interpretar el sentido cubano del ambiente pero alejándome de escuelas europeas.. Lo contrario sería tratar de resolver lo nuestro con fórmulas ajenas (…)

1945- Se traslada a Port-au-Prince, Haití. Investiga la historia y el folklore haitianos, de lo que da testimonio en numerosos dibujos. Hace una propuesta para pintar un mural en la Citadelle del Rey Henri Christophe con el tema de la independencia haitiana, pero realiza solamente algunos apuntes preparatorios. Se relaciona con intelectuales de Port au Prince

1946- Premio a La arlequina en la III Exposición Nacional de Pintura y Escultura, en La Habana.

1947- Diseña la escenografía y el vestuario de Antes del Alba, ballet en un acto con música de Hilario González y coreografía de Alberto Alonso. Con Antes del Alba el tema social en Cuba aparece por primera vez en la historia de nuestro Ballet. Se publica El son entero, suma poética de Nicolás Guillén por la Editorial Pleamar de Buenos Aires, con ilustraciones de Carlos Enríquez.

1950- Su vida y su obra entran en un declive progresivo, del que solo ocasionalmente logra escapar.

1951- Se publica la edición limitada de la Elegía a Jesús Menéndez, de Nicolás Guillén, por la editorial Páginas de La Habana, con ilustraciones de Carlos Enríquez.

1953- Obtiene el Primer Premio en el Concurso Centenario de José Martí.

1956- Recibe mención honorífica en el VIII Salón de Pintura y Escultura celebrado en el Museo Nacional de Bellas Artes.

1957- Muere el 2 de mayo en el Hurón Azul.

1960- La Dirección Nacional de Cultura publica póstumamente sus novelas: La vuelta de Chencho y La feria de Guaicanamá.

1961- El semanario Lunes de Revolución le dedica su número 123 de 1961 y en el mismo se publica su cuento corto inédito: La Comadrita.

1980- Durante el viaje al cosmos del primer cosmonauta latinoamericano: Arnaldo Tamayo Méndez, este lleva consigo un grupo de objetos representativos de la nación cubana, entre los que se encuentra la tempera La primera carga al machete, pintada por Carlos Enríquez en 1955.

1987- El Hurón Azul reabre sus puertas, esta vez como Casa-Museo, que testimonia la vida y obra del pintor.

2000
- El Memorial José Martí de La Habana realiza la Exposición Antológica de Carlos Enríquez, en ocasión de celebrarse el centenario de su natalicio.