Pintores de la Vanguardia

Eduardo Abela

Jorge Arche

Cundo Bermúdez

Mario Carreño

Roberto Diago

Carlos Enríquez

Arístides Fernández

Víctor Manuel García

Antonio Gattorno

Carmelo González

Wifredo Lam

Luis Martínez Pedro

Amelia Peláez

Marcelo Pogolotti

Fidelio Ponce de León

René Portocarrero

Domingo Ravenet

Mariano Rodriguez

 
Eduardo Abela

CRONOLOGÍA DE ABELA

Nace Eduardo Félix Abela Villarrreal, el 3 de julio de 1889, en el seno de una familia modesta de San Antonio de los Baños, hoy llamada Villa del Humor por haber sido la cuna de Abela y de otros humoristas que le siguieron. Sus padres son Félix y Néstora. Después de él nacerían sus hermanas María Isabel y Regla. No existen antecedentes de artistas en la familia.

1898: Con nueve años, queda huérfano de madre.

1901: A los 12 años, las estrecheces económicas lo obligan a entrar a trabajar en un taller de tabaquería para ayudar a sacar a la familia adelante. Continúa sus estudios por las noches en un curso para trabajadores. Hace apuntes furtivos sobre su mesa de tabaquero. Si su infancia fue difícil, su adolescencia lo fue aún más.

1911: Tanto le atraen las artes plásticas, que matricula la asignatura de Dibujo Elemental en la Academia de Bellas Artes de San Alejandro, al no disponer de tiempo ni recursos para el curso completo.

1913: Empieza a asistir a las tertulias del Café Martí, donde se relaciona con los artistas ariguanabenses.

1914: Viaja a Tampa, EUA, junto a un grupo de obreros tabacaleros. Estancia muy breve –alrededor de seis meses- reside en el barrio de West Tampa y labora en la fábrica de tabacos de Keen Bee

1915: Junto al caricaturista Manuel Alfonso, y por una iniciativa de Octavio Valdés Rodríguez, uno de los tertulianos del Café Martí, el 20 de mayo presenta una exposición en el Círculo de Artesanos de San Antonio de los Baños. Se dice que el éxito de la exposición hizo que el Ayuntamiento concediese una beca, de presupuesto exiguo, para que los expositores estudiasen pintura, y que, tras un gesto que honró a Alfonso, éste rechazó la suya para favorecer a Abela. La beca en cuestión consistía en 200 pesos anuales durante los dos primeros años y 220 pesos anuales los dos años siguientes para realizar estudios en el extranjero.

1916: Se traslada a La Habana (vive en la calle Rayo, 56) y matricula varias asignaturas en San Alejandro, mientras, por las noches, continúa en la Escuela del Centro de Dependientes los estudios docentes que había empezado en San Antonio. Pinta su primer óleo, El mango. Aparecen sus primeras caricaturas personales y viñetas en El Zorro Viejo, de la villa. Hace, además, anuncios que se publican en el mismo periódico, uno de ellos para la marca de zapatos Florsheim “de venta en la peletería La Moda”, y otro para la sastrería Monasterio, en este último aparece un grupo de personas, todas de la villa, entre las que destaca un personaje mofletudo, preludio del que luego se convertiría en el Bobo.
Durante su período de estudiante colabora además con el semanario La política cómica, dirigido por Ricardo de la Torriente, con el Diario Cubano, dirigido por Oscar Soto y En el periódico La Noche, que dirige Antonio Iraizoz, donde realiza colaboraciones que sigue enviando hasta 1925.

1917: Se muda para la calle Galiano, 24 altos.

1919: Participa en el 4to Salón de Bellas Artes, celebrado en el Capitolio Nacional y comienza a colaborar con el Diario Cubano, donde mantiene sus viñetas hasta 1920.

1921: Expone en el 6to Salón de Bellas Artes de la Asociación de pintores y escultores. Dado que la prolongación de la beca que se le otorga no incluía gastos de viaje, se alista en el Tercio Extranjero de Melilla, fingiendo ser un corresponsal de guerra que iba a participar como legionario en la batalla que el gobierno español había iniciado para sofocar una insurrección en Marruecos. Zarpa en un barco español y, al llegar a Cádiz, deserta y sigue otro camino. Era una época en la que, en Cuba, los artistas, entre ellos Wifredo Lam, creían que Madrid y Roma eran las capitales del arte. Pronto comprobará que esto no es así y se establece en Granada, donde pinta temas españoles (Gitanilla, Granadina, Carrera del Darro) y expone en el Centro Artístico de Granada.

1923: Se traslada a Madrid, vive en una pensión del número 14 de la calle Echegaray (la misma que le recomendó a Wifredo Lam, quien también se alojó allí ese mismo año). Lorenzo Frau Marsal le tiende una mano. Pinta y perfecciona sus estudios de pintura, principalmente analizando la obra de los grandes maestros expuestos en el Museo del Prado. También frecuenta el Museo Arqueológico y el Círculo de Bellas Artes (en Alcalá, 7). Sin matricularse, asiste a algunas clases en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Expone una muestra personal, con 31 cuadros, en el Salón de Arte Moderno, a la que asisten los más destacados críticos del momento, Francisco Alcántara (El Sol) o José Francés (La Esfera), quienes escriben grandes elogios sobre su pintura.
Compagina la pintura con colaboraciones para algunas publicaciones, y gana premio compartido en el concurso convocado por la revista Blanco y Negro, del periódico ABC, con un dibujo, muy en la línea art nouveau, que titula El vuelo de la cigüeña, que presenta con plica bajo el lema aire. Este triunfo, sobrevalorado en San Antonio, hace que el Ayuntamiento lo tiente para regresar a Cuba, donde se le recibe con festejos y grandes honores.

1924: Su nombre queda registrado en la Enciclopedia Espasa Calpe. Ya en La Habana, trabaja como ilustrador en periódicos como Diario de la Marina y La Semana. En este último, dirigido por Sergio Carbó, el artista crea una suerte de voyeur; es la etapa prefigurativa de su personaje cómico-satírico el Bobo, que más tarde le dio gran popularidad. En noviembre de ese mismo año participa en el Cuarto Salón de Humoristas convocado por la Asociación de Pintores y Escultores y reinicia su colaboración con La Noche.

1925: Comienza su serie de dibujos El eterno descontento. Este año también forma parte de la Exposición de Artistas Cubanos inaugurada en El Arte, el 20 de mayo y en el X Salón de Bellas Artes. En este año, dentro de La Semana, surgirá, progresivamente, en forma de caricatura política, la figura del Bobo, que alcanzará protagonismo a partir de 1926 en la lucha contra Machado.

1926: Recibe la Medalla de Oro en el Salón de Humorismo de este año. Es cuando -definitivamente-, nace el Bobo en La Semana, al que después se le unen otras dos figuras de su creación: el Ahijado y el Profesor. Son dibujos humorísticos en los que Abela sugiere situaciones, mientras deja que el público participe con la lectura que prefiera hacer. Todavía participa en el XI Salón de Bellas Artes antes de trazarse una nueva etapa para su carrera. Se integra al Grupo Minorista, movimiento de avanzada que encabeza Rubén Martínez Villena, cuyo propósito no es otro que el de crear un anhelo en la conciencia pública en pos de una sociedad mejor y más justa y permanece vinculado al mismo hasta 1928

1927: Firma en La Habana la Declaración de 1927 junto al también caricaturista Conrado Walter Massaguer y participa en la exposición de Arte Nuevo organizada en mayo por el Grupo Minorista. Su obra es elegida para la portada del catálogo de la misma. Convencido ya de que la cuna del arte estaba en París, se traslada en este año a la capital francesa. Se instala en una vivienda-atelier de la Avenue du Maine. Allí ingresa en la Académie de la Grande Chaumière, pinta numerosos desnudos y bocetos hasta que, después de varios intentos por expresar sus inquietudes y encontrar una salida a su lirismo, bajo su paleta estalla La Comparsa (cuadro “trepidante, furioso, vehemente… “(Carpentier En: Social, vol. 14, nº 1, enero de 1929), al que le siguen Camino de Regla, El día del pescao, Alacrán, Los hijos de Quirina, La casa de María la O, El gallo místico, Los funerales de Papá Montero... Desde París, mantiene una sostenida colaboración con la revista de Avance desde 1927 hasta

1928: Es un año fructífero para el desarrollo artístico de Abela: Es aceptado para exponer en los Salones de Otoño, Independientes y Pre-independientes, de París, al lado de los pintores más representativos del momento: Picasso, Kisling, Chagall, Dufy, Waroquier, Pascin, Makousky, Doubreuil, Derain, Severini o Von Goertz. Su cuadro Azoteas de La Habana (pintado en La Habana y llevado a París) es aceptado en el Salón de Artistas Franceses, donde se expone en un lugar destacado. Animado por la buena crítica que, entre otros elogios, lo llaman el Gauguin de las Antillas, expone en la Galería Zak, de rígidos criterios a la hora de invitar a exponer a un artista, la cual lo exalta como “el pintor de la temporada”. Son 14 óleos y seis dibujos, sobre los que Alejo Carpentier escribió en sus crónicas desde París: “...Dudo que la pintura cubana –de inspiración criolla- haya dado alguna vez fruto tan lozano como la manera actual de Abela...” El éxito es rotundo, por lo que madame Zak organiza otra exhibición en Bruselas.
Aunque el pintor permanece en París mantiene su participación en exposiciones realizadas en La Habana, entre ellas el XIII Salón de Bellas Artes de La Habana, celebrada en el Convento de Belén.

1929: El 22 de febrero se realiza la actividad inaugural del Lyceum: Exposición de Arte Nuevo. En lo adelante Abela mantendrá un vínculo constante con dicha institución.
Presenta obras en una exposición colectiva más, esta vez en la Galería Bertrand, antes de abandonar la capital francesa. A pesar de sus continuos éxitos en París, en donde iba a ser nombrado Pintor del Año (“... a cinco minutos del triunfo, renunció a él por marcharse a Cuba”, escribiría en una crónica Eduardo Avilés Ramírez), y de los consejos que le da el escritor y crítico Alejo Carpentier, puede más la añoranza y Abela vuelve a Cuba.

1930: Su colaboración con El Diario de La Marina, antes esporádica, se oficializa mediante una nota a los lectores y continua su trabajo en La Semana. Sintiendo el compromiso de unirse a la lucha para derrocar al dictador Antonio Machado, retoma, como arma, el Bobo que, con el Ahijado y el Profesor, hablan con parábolas o en clave, a manera de velados mensajes a causa de la férrea censura, pero que el público sabe interpretar y agradecer, convirtiéndose no sólo en una expresión de rebeldía y de protesta sino en la sola noticia diaria fiable del acontecer político nacional. Empieza a colaborar asiduamente con los periódicos Información y El País.
El 11 de septiembre de 1931 se casa con Carmen Alonso.

1932: Nace su hijo Eduardo.

1933: Machado es derrocado. Finalizada la dictadura, Abela abandona para siempre la caricatura y con ella al Bobo, símbolo de una lucha en pos de la democracia en el país, “un libertador que no hizo alarde de sus servicios”, y un arquetipo que abrió una gloriosa página en la historia de Cuba. Solicita ayuda de la Administración para la creación de un estudio libre de pintura y escultura. Denegada su solicitud, entra en el Servicio Exterior al aceptar el nombramiento de Cónsul de Cuba en Milán. Aprovecha su estancia en Italia para estudiar a los grandes pintores primitivos y renacentistas italianos, cuya técnica le resulta particularmente fascinante. Una de las caricaturas de Abela es portada al catálogo durante el XII Salón de Humoristas convocado por la Asociación de Pintores y Escultores

1935: Nace su hija Hosanna. Ese año participa en la Exposición Nacional de Pintura y Escultura auspiciada por la Secretaría de Educación y la Dirección de Cultura de La Habana, que presenta la exposición Algunas caricaturas de Abela en el Lyceum de La Habana.

1936: Regresa a La Habana y trabaja en el Ministerio de Estado. Pinta cuadros influidos por lo que había visto en Italia, Retrato de Carmen, Retrato de Carmen en Santa Fe. Realiza todos los dibujos y viñetas del libro Máximo Gómez, el Generalísimo, de Benigno Souza, editado por la editorial Trópico con ocasión del centenario del nacimiento del patriota cubano. Ilustra varios trabajos periodísticos del escritor y crítico Rafael Marquina, para la revista Isla.

1937: Después de insistir en el proyecto presentado en 1933, finalmente recibe ayuda oficial y bajo sus auspicios, funda y dirige el Ensayo Experimental para un Estudio Libre de Pintura y Escultura; un centro ad hoc contrapuesto a las expresiones puramente académicas y una importantísima y valiosa contribución al desarrollo de las artes plásticas en Cuba, donde ya había hecho eclosión un lenguaje verdaderamente cubano, lo que luego se llamaría primera vanguardia (Carlos Enríquez, Fidelio Ponce, Amelia Peláez, Víctor Manuel García y el propio Abela). El estudio sesiona en Prado y Malecón, en unas antiguas barracas donde se había celebrado la Feria del Libro y que fueron reacondicionadas como talleres. Participan además en calidad de colaboradores otros artistas: Jorge Arche, Lorenzo Romero Arceaga y Domingo Ravenet, así como los más jóvenes del momento: Mariano Rodríguez, René Portocarrero, Mario Carreño, Rita Longa. El 22 de noviembre de ese mismo año se realiza la única exposición que alcanzó a realizar el estudio libre, y en la que Abela hace uso de la palabra. Tras una intensa oposición por parte de los académicos de San Alejandro, que veían en estos talleres un despropósito que atentaba contra los rígidos postulados academicistas, el gobierno opta por retirar la pequeña subvención que le daba a Abela, quien, en un principio afronta la situación echando mano de su propio peculio, pero finalmente, y muy a su pesar, se ve obligado a abandonar el proyecto.
Se presenta en Pintura Cubana Actual, exposición colectiva realizada en el Lyceum y una serie de muestras casi simultáneas: la Exposición de Arte Moderno. (Colectiva) en el Salón del Centro de Dependientes realizada entre el 23 de marzo y el 8 de abril, la Exposición de pintores cubanos. (Colectiva) Liceo de Matanzas, 17 al 24 de abril y la Primera exposición de Arte Moderno. Pintura y Escultura, en Marzo, nuevamente en los Salones del Centro de Dependientes. De esta última escribió José M. Benz Arrarte: “ (…) aquí se observa que los pioneros, aquellos que desde 1926 iniciaron sus trabajos de reacción y rebeldía a lo mal llamado tradicional, mantienen su paso. Aquí está Gattorno con una sola obra que ya conocíamos, Abela, formidablemente representado…”
1938: Durante la II Exposición Nacional de Pintura y Escultura. Realizada en el Castillo de la Fuerza, La Habana y auspiciada por la Secretaría de Educación y su Dirección de Cultura, Abela recibe el premio por su pieza Guajiros, una de sus obras maestras y, posiblemente, la más conocida, que pasa a formar parte de la Sala Permanente de Pintura del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana.

1939: Viaja a Nueva York en compañía de Rafael Suárez Solís y Rita Longa, representando a Cuba en la Feria Mundial de ese año. La postergación del acto inaugural y el exiguo presupuesto con que cuentan, hace que Solís y Abela deban regresar a Cuba antes de iniciarse el evento. Pinta un mural al fresco en la Escuela Normal para Maestros de Santa Clara, en el que también participan Amelia Peláez, Ernesto González Puig, Mariano Rodríguez, Jorge Arche, René Portocarrero y Domingo Ravenet, promotor del proyecto. Es elegido además como delegado de una de las comisiones del Primer Congreso Nacional de Arte Cubano. Durante este evento forma parte de los expositores de la representación de la Sala Permanente de Pintura y Escultura del INC. Santiago de Cuba, en enero. Está además documentada su participación, durante 1939 en el XI Salón de Humoristas del Círculo de Bellas Artes, y en la Exposición del Patronato de las Artes Plásticas en cooperación con el Lyceum (Colectiva) 8 al 23 de junio.

1940: Las obras de Abela son de nuevo incluidas en varias exposiciones: Exposición Cubana de Artes Plásticas. (Colectiva) (En el marco de la Reunión Interamericana del Caribe), Ciudad Trujillo, República Dominicana, 3-8 de Junio, 300 años de arte en Cuba. Exposición de arte en la Universidad de La Habana. Organizada por el Instituto Nacional de Artes Plásticas. La Habana, abril 1940 y El Arte en Cuba; su evolución en la obra de algunos artistas, Universidad de La Habana, Corporación Nacional del Turismo, Instituto Nacional de Artes Plásticas, La Habana, febrero, 1940. En esta última se expusieron más de 20 obras del artista

1941: Crea el Semanario Humorístico El Bobo, pero pronto comprende que el ámbito en que surgió era ahora irrecuperable e, insatisfecho con el resultado, lo abandona al año siguiente.
Exposición de Pintura y Escultura Moderna (Colectiva) (en honor a los estudiantes de verano de La Universidad de La Habana) Lyceum, 12-25 de agosto.

1942: Es nombrado Agregado Cultural de la Embajada de Cuba en México. Allí pinta, realiza una exposición personal, con 32 títulos, en la Galería Decoración (Venustiano Carranza No. 30) y cumple el encargo de pintar dos murales, Adán y Eva, para el vestíbulo del Hotel Emporium (Avenida de la Reforma), de México, D.F. Ejecuta cuadros que, tras la muerte de su esposa, él llamaría premonitorios, con las figuras de una mujer al lado de la muerte, la mayoría de los cuales destruye después. Participa de la exposición Algunos pintores contemporáneos cubanos, importante muestra realizada en el Lyceum y organizada por José Gómez Sicre. También en el Segundo Salón Vicente Escobar. Sociedad de Artes y Letras Cubanas. Frente Nacional Antifascista Acera del Louvre. 31 enero-12 de febrero, 1945

1945: En colaboración con el español Julián Zarza Parra inicia el proyecto de filmación de animados tomando como base el personaje del Bobo, y realizan un primer animado. La obra no llega a presentarse debido a disparidad de criterios en la concepción. Pasa a ocupar el cargo de Encargado de Negocios de Cuba en Centroamérica, con sede en Guatemala.

1946: Recibe el Primer Premio de Pintura, otorgado por la Asociación de Pintores y Escultores de Bellas Artes (APEBA) de Guatemala, por su cuadro La princesa [o dama] del lago. Es ascendido y nombrado Embajador de Cuba en Centroamérica, con sede en Guatemala. Participa de la Exposición de Pintura Cubana Moderna. Pintura Cubana en México, Palacio de Bellas Artes, México D.F, en Junio, en la exhibición de la Colección de Pintura del Sr. Ramón Vasconcelos, efectuada en el Lyceum en ese mismo mes y en el Tercer Salón Vicente Escobar donde se muestra una selección de las obras de la expo de pintura celebrada en el Palacio de Bellas Artes de México por el ministerio de Estado Cubano, celebrada en la Sociedad de Artes y Letras Cubanas.

1947: Se presenta: Abela. Exposición pictórica una muestra personal realizada en la Galería de la Oficina Internacional de Turismo, auspiciada por la Universidad Popular de Guatemala y el Ateneo García Lorca. Las palabras son de su amigo P. Fernández. Granell y El retrato cubano contemporáneo. Lyceum, julio 9 al 14, donde Abela expone el retrato de Josefina Alonso de Calvo Vizoso
1949: Muere su esposa Carmen, el 15 de mayo de este año. Tanto su vida como su obra sufren un enorme vuelco. Se produce un período de silencio artístico, en tanto su amigo, el español Eugenio Fernández Granell, que entonces también residía en Guatemala, le hace interesarse por el surrealismo, aunque ya Abela había expresado en París que “la verdadera poesía no existe sin misterio”, con lo que, sin pretenderlo, se acercaba al concepto surrealista.

Enrique Gay-Calbó publica en La Habana El Bobo. Ensayo sobre el Humorismo de Abela. Se exponen sus obras en la Exposición de Pintura de Artistas Cubanos Contemporáneos. celebrada en el Palacio Municipal de La Habana, marzo 23 al 25 y en la Exposición de Arte Cubano Contemporáneo. Escuela Nacional de Bellas Artes, Tegucigalpa, Honduras.

1950: Vuelve a encontrar refugio en los pinceles. Abandona para siempre la pintura costumbrista e inicia su expresión mágica. Expone “32 óleos” en el Salón Nacional de la Escuela de Artes Plásticas de Guatemala. Con Caos genésico marca un definitivo antes y después en el conjunto de su obra. Una explicación a este cuadro puede encontrarse en las palabras al catálogo de una exposición surrealista celebrada ese año en Guatemala, donde apuntaba: “...Un cuadro no puede ser más que una emoción. En pintura lo emotivo es el color, y el razonamiento es el dibujo. Una pintura, para darnos la sensación de gracia que busca nuestro espíritu, ha de tener tantas posibilidades como el infinito mismo”. Un comentario del escritor y político guatemalteco Mario Monteforte Toledo se plantea: “…¿Estamos frente a un nuevo concepto de la pintura?”.

En Cuba su obra es incluida en: An Exhibition of Cuban Paintings. Enero 28-febrero 2 en el Club de Mujeres de La Habana, IV Exposición Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, en julio, en el Centro Asturiano y Plástica cubana, Obras Premiadas en los Salones Nacionales entre 1935 y 1950. Santiago de las Vegas, 8 de noviembre de 1950.

1951: Recibe del gobierno de Guatemala la Orden del Quetzal y ese mismo año es condecorado en La Habana con la Orden Carlos Manuel de Céspedes.

1952: Viaja a París, esta vez como Embajador de Cuba ante la UNESCO. Con esta nueva estancia, hace un repaso a su carrera artística y realiza varios óleos y dibujos para ahondar en su nuevo lenguaje expresivo, ahí surgen una serie de piezas de corte geométrico que sólo la crítica parece apreciar. Se vincula con la joven intelectualidad cubana que se encontraba en París: Julio García Espinosa, Tomás Gutiérrez Alea, Servando Cabrera y Vicente Revuelta.

1954: Problemas de salud lo hacen regresar definitivamente a La Habana. Expone 14 óleos de Abela en la Galería Cubana, de Florencio Cisneros, causando un gran impacto por la renovación de su estilo.

1955: Sufre dos infartos del miocardio pero consigue reponerse. Se jubila como funcionario del servicio diplomático y, con más tiempo para dedicarle a la pintura, trabaja intensamente y presenta una exposición en la Galería del Lyceum: 22 óleos de Abela, que sesiona desde el 21 de julio-2 de agosto. Participa además en Nuestro Tiempo. Exposición en Homenaje a Luis de Soto. Galería de la Facultad de Filosofía y Letras, en mayo 3 al 18 de ese año.
Abela queda representado en las salas de pintura y caricatura en la Exposición Permanente de Artes Plásticas en Cuba , en el Palacio de Bellas Artes de La Habana.

1956: Es elegido Artista de Honor del VIII Salón Nacional de Pintura y Escultura de La Habana. Como tal, presenta en el Salón de honor una exposición de sus obras más importantes. La prensa Nacional se hace eco del acontecimiento.
Este año realiza otra exposición personal: Últimas obras de Abela en el Lyceum de La Habana y sus obras son parte de las siguientes muestras colectivas: Exposición de Pintura Contemporánea, en memoria del profesor Luis de Soto. Museo de Historia del Arte, Facultad de Filosofía y Letras, febrero 6, El tema religioso en la pintura cubana, Galería Cubana y Pintura y Escultura en una casa cubana, patrocinada por el Lyceum entre el 9 y el 20 de marzo.

1957: Forma parte de la representación cubana a la IV Bienal do Museu de Arte Moderno de Sâo Paulo, Parque Ibirapuera, Sâo Paulo

1958: Expone en el Lyceum 30 óleos de Abela, entre el 17 y el 31 de enero. Participa en la exposición por el aniversario de la galería Color Luz

1959: Se presenta de nuevo en el Lyceum con: Abela. Óleos y Gouaches, mayo 26-junio 10 y en el Salón Anual de Pintura, Escultura y Grabado, organizada por la Dirección General de Cultura, del Ministerio de Educación en el Palacio de Bellas Artes.

1960: Abela. Lyceum de La Habana. 21 al 31 de Julio. Participa en la exposición Pintura Contemporánea Cubana organizada por la Casa de las Américas que itinera, ese mismo año por México y Caracas. Participa de la exposición Esquema de la Pintura Cubana, organizada en forma conjunta por la Dirección General de Cultura, del Ministerio de Educación y el Palacio de Bellas Artes de La Habana. Esta exposición recorre las principales ciudades de Cuba entre los años 1960 y 1961 en un esfuerzo por estimular la apreciación de nuestra pintura y familiarizar al pueblo con su legado cultural.

1961: Participa en el Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas Cubanos.

1962: Participa en el Primer Salón Anual de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

1963: Exposición Cincuentenario del Museo Nacional de Bellas Artes, organizada por el Consejo Nacional de Cultura.

1964: Por iniciativa de Lillian Mederos, la esposa de Alejo Carpentier, Abela presenta una muestra retrospectiva de su obra en la Galería de La Habana. El Consejo Nacional de Cultura le adquiere la práctica totalidad de la exposición que pasa a formar parte del Patrimonio Nacional. Colateralmente, la dirección de Artes Plásticas de la Unión de Escritores y Periodistas de Cuba, al frente de la cual se encontraba Mariano Rodríguez, le hace un gran y emotivo homenaje de reconocimiento por toda su labor artística.

1965: Muere el pintor el 9 de noviembre de 1965

1972: Nicolás Guillén publica su poema Abela (Salón Independiente / La rueda dentada).

1976: La Casa de Historia de San Antonio de los Baños realiza el homenaje Abela in memoriam, 1891-1965, inaugurada el 9 de noviembre.

1978: Adelaida de Juan publica Hacerse el Bobo de Abela (Editorial de Ciencias Sociales, La Habana).

1979: Eduardo Abela. Exposición de pinturas, dibujos y caricaturas. Pequeño Salón Museo Oscar María de Rojas, Cárdenas.

1981: Homenaje a Eduardo Abela. 90 Aniversario. San Antonio de los Baños.

1983: Eduardo Abela. Galería L.

1984: Abela, Magia y Fábulas. Museo Cubano de Arte y Cultura, Miami, Florida.
Adelaida de Juan imparte su conferencia magistral “Hacerse Abela. Un capítulo poco estudiado”, dentro de un ciclo de conferencias sobre Cultura Cubana auspiciado por la editorial Letras Cubanas, en el Palacio del Segundo Cabo

1986: José Seoane Gallo publica su libro “Eduardo Abela cerca del cerco” (Editorial Letras Cubanas, La Habana). Investigación minuciosa que recorre toda la vida artística y personal del pintor, es publicada solo después de 20 años de su muerte, a solicitud del propio artista.

1987: Pedro de Oraá publica Dibujos de Eduardo Abela (Editorial de la Unión de Artistas y Escritores de Cuba).