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CRONOLOGÍA
DE ABELA
Nace Eduardo Félix Abela Villarrreal, el
3 de julio de 1889, en el seno de una familia
modesta de San Antonio de los Baños, hoy
llamada Villa del Humor por haber sido la cuna
de Abela y de otros humoristas que le siguieron.
Sus padres son Félix y Néstora.
Después de él nacerían sus
hermanas María Isabel y Regla. No existen
antecedentes de artistas en la familia.
1898: Con nueve años, queda huérfano
de madre.
1901: A los 12 años, las estrecheces económicas
lo obligan a entrar a trabajar en un taller de
tabaquería para ayudar a sacar a la familia
adelante. Continúa sus estudios por las
noches en un curso para trabajadores. Hace apuntes
furtivos sobre su mesa de tabaquero. Si su infancia
fue difícil, su adolescencia lo fue aún
más.
1911: Tanto le atraen las artes plásticas,
que matricula la asignatura de Dibujo Elemental
en la Academia de Bellas Artes de San Alejandro,
al no disponer de tiempo ni recursos para el curso
completo.
1913: Empieza a asistir a las tertulias del Café
Martí, donde se relaciona con los artistas
ariguanabenses.
1914: Viaja a Tampa, EUA, junto a un grupo de
obreros tabacaleros. Estancia muy breve –alrededor
de seis meses- reside en el barrio de West Tampa
y labora en la fábrica de tabacos de Keen
Bee
1915: Junto al caricaturista Manuel Alfonso, y
por una iniciativa de Octavio Valdés Rodríguez,
uno de los tertulianos del Café Martí,
el 20 de mayo presenta una exposición en
el Círculo de Artesanos de San Antonio
de los Baños. Se dice que el éxito
de la exposición hizo que el Ayuntamiento
concediese una beca, de presupuesto exiguo, para
que los expositores estudiasen pintura, y que,
tras un gesto que honró a Alfonso, éste
rechazó la suya para favorecer a Abela.
La beca en cuestión consistía en
200 pesos anuales durante los dos primeros años
y 220 pesos anuales los dos años siguientes
para realizar estudios en el extranjero.
1916: Se traslada a La Habana (vive en la calle
Rayo, 56) y matricula varias asignaturas en San
Alejandro, mientras, por las noches, continúa
en la Escuela del Centro de Dependientes los estudios
docentes que había empezado en San Antonio.
Pinta su primer óleo, El mango. Aparecen
sus primeras caricaturas personales y viñetas
en El Zorro Viejo, de la villa. Hace, además,
anuncios que se publican en el mismo periódico,
uno de ellos para la marca de zapatos Florsheim
“de venta en la peletería La Moda”,
y otro para la sastrería Monasterio, en
este último aparece un grupo de personas,
todas de la villa, entre las que destaca un personaje
mofletudo, preludio del que luego se convertiría
en el Bobo.
Durante su período de estudiante colabora
además con el semanario La política
cómica, dirigido por Ricardo de la Torriente,
con el Diario Cubano, dirigido por Oscar Soto
y En el periódico La Noche, que dirige
Antonio Iraizoz, donde realiza colaboraciones
que sigue enviando hasta 1925.
1917: Se muda para la calle Galiano, 24 altos.
1919: Participa en el 4to Salón de Bellas
Artes, celebrado en el Capitolio Nacional y comienza
a colaborar con el Diario Cubano, donde mantiene
sus viñetas hasta 1920.
1921: Expone en el 6to Salón de Bellas
Artes de la Asociación de pintores y escultores.
Dado que la prolongación de la beca que
se le otorga no incluía gastos de viaje,
se alista en el Tercio Extranjero de Melilla,
fingiendo ser un corresponsal de guerra que iba
a participar como legionario en la batalla que
el gobierno español había iniciado
para sofocar una insurrección en Marruecos.
Zarpa en un barco español y, al llegar
a Cádiz, deserta y sigue otro camino. Era
una época en la que, en Cuba, los artistas,
entre ellos Wifredo Lam, creían que Madrid
y Roma eran las capitales del arte. Pronto comprobará
que esto no es así y se establece en Granada,
donde pinta temas españoles (Gitanilla,
Granadina, Carrera del Darro) y expone en el Centro
Artístico de Granada.
1923: Se traslada a Madrid, vive en una pensión
del número 14 de la calle Echegaray (la
misma que le recomendó a Wifredo Lam, quien
también se alojó allí ese
mismo año). Lorenzo Frau Marsal le tiende
una mano. Pinta y perfecciona sus estudios de
pintura, principalmente analizando la obra de
los grandes maestros expuestos en el Museo del
Prado. También frecuenta el Museo Arqueológico
y el Círculo de Bellas Artes (en Alcalá,
7). Sin matricularse, asiste a algunas clases
en la Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Expone una muestra personal, con 31 cuadros, en
el Salón de Arte Moderno, a la que asisten
los más destacados críticos del
momento, Francisco Alcántara (El Sol) o
José Francés (La Esfera), quienes
escriben grandes elogios sobre su pintura.
Compagina la pintura con colaboraciones para algunas
publicaciones, y gana premio compartido en el
concurso convocado por la revista Blanco y Negro,
del periódico ABC, con un dibujo, muy en
la línea art nouveau, que titula El vuelo
de la cigüeña, que presenta con plica
bajo el lema aire. Este triunfo, sobrevalorado
en San Antonio, hace que el Ayuntamiento lo tiente
para regresar a Cuba, donde se le recibe con festejos
y grandes honores.
1924: Su nombre queda registrado en la Enciclopedia
Espasa Calpe. Ya en La Habana, trabaja como ilustrador
en periódicos como Diario de la Marina
y La Semana. En este último, dirigido por
Sergio Carbó, el artista crea una suerte
de voyeur; es la etapa prefigurativa de su personaje
cómico-satírico el Bobo, que más
tarde le dio gran popularidad. En noviembre de
ese mismo año participa en el Cuarto Salón
de Humoristas convocado por la Asociación
de Pintores y Escultores y reinicia su colaboración
con La Noche.
1925: Comienza su serie de dibujos El eterno descontento.
Este año también forma parte de
la Exposición de Artistas Cubanos inaugurada
en El Arte, el 20 de mayo y en el X Salón
de Bellas Artes. En este año, dentro de
La Semana, surgirá, progresivamente, en
forma de caricatura política, la figura
del Bobo, que alcanzará protagonismo a
partir de 1926 en la lucha contra Machado.
1926: Recibe la Medalla de Oro en el Salón
de Humorismo de este año. Es cuando -definitivamente-,
nace el Bobo en La Semana, al que después
se le unen otras dos figuras de su creación:
el Ahijado y el Profesor. Son dibujos humorísticos
en los que Abela sugiere situaciones, mientras
deja que el público participe con la lectura
que prefiera hacer. Todavía participa en
el XI Salón de Bellas Artes antes de trazarse
una nueva etapa para su carrera. Se integra al
Grupo Minorista, movimiento de avanzada que encabeza
Rubén Martínez Villena, cuyo propósito
no es otro que el de crear un anhelo en la conciencia
pública en pos de una sociedad mejor y
más justa y permanece vinculado al mismo
hasta 1928
1927: Firma en La Habana la Declaración
de 1927 junto al también caricaturista
Conrado Walter Massaguer y participa en la exposición
de Arte Nuevo organizada en mayo por el Grupo
Minorista. Su obra es elegida para la portada
del catálogo de la misma. Convencido ya
de que la cuna del arte estaba en París,
se traslada en este año a la capital francesa.
Se instala en una vivienda-atelier de la Avenue
du Maine. Allí ingresa en la Académie
de la Grande Chaumière, pinta numerosos
desnudos y bocetos hasta que, después de
varios intentos por expresar sus inquietudes y
encontrar una salida a su lirismo, bajo su paleta
estalla La Comparsa (cuadro “trepidante,
furioso, vehemente… “(Carpentier En:
Social, vol. 14, nº 1, enero de 1929), al
que le siguen Camino de Regla, El día del
pescao, Alacrán, Los hijos de Quirina,
La casa de María la O, El gallo místico,
Los funerales de Papá Montero... Desde
París, mantiene una sostenida colaboración
con la revista de Avance desde 1927 hasta
1928: Es un año fructífero para
el desarrollo artístico de Abela: Es aceptado
para exponer en los Salones de Otoño, Independientes
y Pre-independientes, de París, al lado
de los pintores más representativos del
momento: Picasso, Kisling, Chagall, Dufy, Waroquier,
Pascin, Makousky, Doubreuil, Derain, Severini
o Von Goertz. Su cuadro Azoteas de La Habana (pintado
en La Habana y llevado a París) es aceptado
en el Salón de Artistas Franceses, donde
se expone en un lugar destacado. Animado por la
buena crítica que, entre otros elogios,
lo llaman el Gauguin de las Antillas, expone en
la Galería Zak, de rígidos criterios
a la hora de invitar a exponer a un artista, la
cual lo exalta como “el pintor de la temporada”.
Son 14 óleos y seis dibujos, sobre los
que Alejo Carpentier escribió en sus crónicas
desde París: “...Dudo que la pintura
cubana –de inspiración criolla- haya
dado alguna vez fruto tan lozano como la manera
actual de Abela...” El éxito es rotundo,
por lo que madame Zak organiza otra exhibición
en Bruselas.
Aunque el pintor permanece en París mantiene
su participación en exposiciones realizadas
en La Habana, entre ellas el XIII Salón
de Bellas Artes de La Habana, celebrada en el
Convento de Belén.
1929: El 22 de febrero se realiza la actividad
inaugural del Lyceum: Exposición de Arte
Nuevo. En lo adelante Abela mantendrá un
vínculo constante con dicha institución.
Presenta obras en una exposición colectiva
más, esta vez en la Galería Bertrand,
antes de abandonar la capital francesa. A pesar
de sus continuos éxitos en París,
en donde iba a ser nombrado Pintor del Año
(“... a cinco minutos del triunfo, renunció
a él por marcharse a Cuba”, escribiría
en una crónica Eduardo Avilés Ramírez),
y de los consejos que le da el escritor y crítico
Alejo Carpentier, puede más la añoranza
y Abela vuelve a Cuba.
1930: Su colaboración con El Diario de
La Marina, antes esporádica, se oficializa
mediante una nota a los lectores y continua su
trabajo en La Semana. Sintiendo el compromiso
de unirse a la lucha para derrocar al dictador
Antonio Machado, retoma, como arma, el Bobo que,
con el Ahijado y el Profesor, hablan con parábolas
o en clave, a manera de velados mensajes a causa
de la férrea censura, pero que el público
sabe interpretar y agradecer, convirtiéndose
no sólo en una expresión de rebeldía
y de protesta sino en la sola noticia diaria fiable
del acontecer político nacional. Empieza
a colaborar asiduamente con los periódicos
Información y El País.
El 11 de septiembre de 1931 se casa con Carmen
Alonso.
1932: Nace su hijo Eduardo.
1933: Machado es derrocado. Finalizada la dictadura,
Abela abandona para siempre la caricatura y con
ella al Bobo, símbolo de una lucha en pos
de la democracia en el país, “un
libertador que no hizo alarde de sus servicios”,
y un arquetipo que abrió una gloriosa página
en la historia de Cuba. Solicita ayuda de la Administración
para la creación de un estudio libre de
pintura y escultura. Denegada su solicitud, entra
en el Servicio Exterior al aceptar el nombramiento
de Cónsul de Cuba en Milán. Aprovecha
su estancia en Italia para estudiar a los grandes
pintores primitivos y renacentistas italianos,
cuya técnica le resulta particularmente
fascinante. Una de las caricaturas de Abela es
portada al catálogo durante el XII Salón
de Humoristas convocado por la Asociación
de Pintores y Escultores
1935: Nace su hija Hosanna. Ese año participa
en la Exposición Nacional de Pintura y
Escultura auspiciada por la Secretaría
de Educación y la Dirección de Cultura
de La Habana, que presenta la exposición
Algunas caricaturas de Abela en el Lyceum de La
Habana.
1936: Regresa a La Habana y trabaja en el Ministerio
de Estado. Pinta cuadros influidos por lo que
había visto en Italia, Retrato de Carmen,
Retrato de Carmen en Santa Fe. Realiza todos los
dibujos y viñetas del libro Máximo
Gómez, el Generalísimo, de Benigno
Souza, editado por la editorial Trópico
con ocasión del centenario del nacimiento
del patriota cubano. Ilustra varios trabajos periodísticos
del escritor y crítico Rafael Marquina,
para la revista Isla.
1937: Después de insistir
en el proyecto presentado en 1933, finalmente
recibe ayuda oficial y bajo sus auspicios, funda
y dirige el Ensayo Experimental para un Estudio
Libre de Pintura y Escultura; un centro ad hoc
contrapuesto a las expresiones puramente académicas
y una importantísima y valiosa contribución
al desarrollo de las artes plásticas en
Cuba, donde ya había hecho eclosión
un lenguaje verdaderamente cubano, lo que luego
se llamaría primera vanguardia (Carlos
Enríquez, Fidelio Ponce, Amelia Peláez,
Víctor Manuel García y el propio
Abela). El estudio sesiona en Prado y Malecón,
en unas antiguas barracas donde se había
celebrado la Feria del Libro y que fueron reacondicionadas
como talleres. Participan además en calidad
de colaboradores otros artistas: Jorge Arche,
Lorenzo Romero Arceaga y Domingo Ravenet, así
como los más jóvenes del momento:
Mariano Rodríguez, René Portocarrero,
Mario Carreño, Rita Longa. El 22 de noviembre
de ese mismo año se realiza la única
exposición que alcanzó a realizar
el estudio libre, y en la que Abela hace uso de
la palabra. Tras una intensa oposición
por parte de los académicos de San Alejandro,
que veían en estos talleres un despropósito
que atentaba contra los rígidos postulados
academicistas, el gobierno opta por retirar la
pequeña subvención que le daba a
Abela, quien, en un principio afronta la situación
echando mano de su propio peculio, pero finalmente,
y muy a su pesar, se ve obligado a abandonar el
proyecto.
Se presenta en Pintura Cubana Actual, exposición
colectiva realizada en el Lyceum y una serie de
muestras casi simultáneas: la Exposición
de Arte Moderno. (Colectiva) en el Salón
del Centro de Dependientes realizada entre el
23 de marzo y el 8 de abril, la Exposición
de pintores cubanos. (Colectiva) Liceo de Matanzas,
17 al 24 de abril y la Primera exposición
de Arte Moderno. Pintura y Escultura, en Marzo,
nuevamente en los Salones del Centro de Dependientes.
De esta última escribió José
M. Benz Arrarte: “ (…) aquí
se observa que los pioneros, aquellos que desde
1926 iniciaron sus trabajos de reacción
y rebeldía a lo mal llamado tradicional,
mantienen su paso. Aquí está Gattorno
con una sola obra que ya conocíamos, Abela,
formidablemente representado…”
1938: Durante la II Exposición Nacional
de Pintura y Escultura. Realizada en el Castillo
de la Fuerza, La Habana y auspiciada por la Secretaría
de Educación y su Dirección de Cultura,
Abela recibe el premio por su pieza Guajiros,
una de sus obras maestras y, posiblemente, la
más conocida, que pasa a formar parte de
la Sala Permanente de Pintura del Museo Nacional
de Bellas Artes de La Habana.
1939: Viaja a Nueva York en
compañía de Rafael Suárez
Solís y Rita Longa, representando a Cuba
en la Feria Mundial de ese año. La postergación
del acto inaugural y el exiguo presupuesto con
que cuentan, hace que Solís y Abela deban
regresar a Cuba antes de iniciarse el evento.
Pinta un mural al fresco en la Escuela Normal
para Maestros de Santa Clara, en el que también
participan Amelia Peláez, Ernesto González
Puig, Mariano Rodríguez, Jorge Arche, René
Portocarrero y Domingo Ravenet, promotor del proyecto.
Es elegido además como delegado de una
de las comisiones del Primer Congreso Nacional
de Arte Cubano. Durante este evento forma parte
de los expositores de la representación
de la Sala Permanente de Pintura y Escultura del
INC. Santiago de Cuba, en enero. Está además
documentada su participación, durante 1939
en el XI Salón de Humoristas del Círculo
de Bellas Artes, y en la Exposición del
Patronato de las Artes Plásticas en cooperación
con el Lyceum (Colectiva) 8 al 23 de junio.
1940: Las obras de Abela son
de nuevo incluidas en varias exposiciones: Exposición
Cubana de Artes Plásticas. (Colectiva)
(En el marco de la Reunión Interamericana
del Caribe), Ciudad Trujillo, República
Dominicana, 3-8 de Junio, 300 años de arte
en Cuba. Exposición de arte en la Universidad
de La Habana. Organizada por el Instituto Nacional
de Artes Plásticas. La Habana, abril 1940
y El Arte en Cuba; su evolución en la obra
de algunos artistas, Universidad de La Habana,
Corporación Nacional del Turismo, Instituto
Nacional de Artes Plásticas, La Habana,
febrero, 1940. En esta última se expusieron
más de 20 obras del artista
1941: Crea el Semanario Humorístico El
Bobo, pero pronto comprende que el ámbito
en que surgió era ahora irrecuperable e,
insatisfecho con el resultado, lo abandona al
año siguiente.
Exposición de Pintura y Escultura Moderna
(Colectiva) (en honor a los estudiantes de verano
de La Universidad de La Habana) Lyceum, 12-25
de agosto.
1942: Es nombrado Agregado Cultural de la Embajada
de Cuba en México. Allí pinta, realiza
una exposición personal, con 32 títulos,
en la Galería Decoración (Venustiano
Carranza No. 30) y cumple el encargo de pintar
dos murales, Adán y Eva, para el vestíbulo
del Hotel Emporium (Avenida de la Reforma), de
México, D.F. Ejecuta cuadros que, tras
la muerte de su esposa, él llamaría
premonitorios, con las figuras de una mujer al
lado de la muerte, la mayoría de los cuales
destruye después. Participa de la exposición
Algunos pintores contemporáneos cubanos,
importante muestra realizada en el Lyceum y organizada
por José Gómez Sicre. También
en el Segundo Salón Vicente Escobar. Sociedad
de Artes y Letras Cubanas. Frente Nacional Antifascista
Acera del Louvre. 31 enero-12 de febrero, 1945
1945: En colaboración
con el español Julián Zarza Parra
inicia el proyecto de filmación de animados
tomando como base el personaje del Bobo, y realizan
un primer animado. La obra no llega a presentarse
debido a disparidad de criterios en la concepción.
Pasa a ocupar el cargo de Encargado de Negocios
de Cuba en Centroamérica, con sede en Guatemala.
1946: Recibe el Primer Premio
de Pintura, otorgado por la Asociación
de Pintores y Escultores de Bellas Artes (APEBA)
de Guatemala, por su cuadro La princesa [o dama]
del lago. Es ascendido y nombrado Embajador de
Cuba en Centroamérica, con sede en Guatemala.
Participa de la Exposición de Pintura Cubana
Moderna. Pintura Cubana en México, Palacio
de Bellas Artes, México D.F, en Junio,
en la exhibición de la Colección
de Pintura del Sr. Ramón Vasconcelos, efectuada
en el Lyceum en ese mismo mes y en el Tercer Salón
Vicente Escobar donde se muestra una selección
de las obras de la expo de pintura celebrada en
el Palacio de Bellas Artes de México por
el ministerio de Estado Cubano, celebrada en la
Sociedad de Artes y Letras Cubanas.
1947: Se presenta: Abela.
Exposición pictórica una muestra
personal realizada en la Galería de la
Oficina Internacional de Turismo, auspiciada por
la Universidad Popular de Guatemala y el Ateneo
García Lorca. Las palabras son de su amigo
P. Fernández. Granell y El retrato cubano
contemporáneo. Lyceum, julio 9 al 14, donde
Abela expone el retrato de Josefina Alonso de
Calvo Vizoso
1949: Muere su esposa Carmen, el 15 de mayo de
este año. Tanto su vida como su obra sufren
un enorme vuelco. Se produce un período
de silencio artístico, en tanto su amigo,
el español Eugenio Fernández Granell,
que entonces también residía en
Guatemala, le hace interesarse por el surrealismo,
aunque ya Abela había expresado en París
que “la verdadera poesía no existe
sin misterio”, con lo que, sin pretenderlo,
se acercaba al concepto surrealista.
Enrique Gay-Calbó publica
en La Habana El Bobo. Ensayo sobre el Humorismo
de Abela. Se exponen sus obras en la Exposición
de Pintura de Artistas Cubanos Contemporáneos.
celebrada en el Palacio Municipal de La Habana,
marzo 23 al 25 y en la Exposición de Arte
Cubano Contemporáneo. Escuela Nacional
de Bellas Artes, Tegucigalpa, Honduras.
1950: Vuelve a encontrar refugio
en los pinceles. Abandona para siempre la pintura
costumbrista e inicia su expresión mágica.
Expone “32 óleos” en el Salón
Nacional de la Escuela de Artes Plásticas
de Guatemala. Con Caos genésico marca un
definitivo antes y después en el conjunto
de su obra. Una explicación a este cuadro
puede encontrarse en las palabras al catálogo
de una exposición surrealista celebrada
ese año en Guatemala, donde apuntaba: “...Un
cuadro no puede ser más que una emoción.
En pintura lo emotivo es el color, y el razonamiento
es el dibujo. Una pintura, para darnos la sensación
de gracia que busca nuestro espíritu, ha
de tener tantas posibilidades como el infinito
mismo”. Un comentario del escritor y político
guatemalteco Mario Monteforte Toledo se plantea:
“…¿Estamos frente a un nuevo
concepto de la pintura?”.
En Cuba su obra es incluida
en: An Exhibition of Cuban Paintings. Enero 28-febrero
2 en el Club de Mujeres de La Habana, IV Exposición
Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, en julio,
en el Centro Asturiano y Plástica cubana,
Obras Premiadas en los Salones Nacionales entre
1935 y 1950. Santiago de las Vegas, 8 de noviembre
de 1950.
1951: Recibe del gobierno
de Guatemala la Orden del Quetzal y ese mismo
año es condecorado en La Habana con la
Orden Carlos Manuel de Céspedes.
1952: Viaja a París, esta vez como Embajador
de Cuba ante la UNESCO. Con esta nueva estancia,
hace un repaso a su carrera artística y
realiza varios óleos y dibujos para ahondar
en su nuevo lenguaje expresivo, ahí surgen
una serie de piezas de corte geométrico
que sólo la crítica parece apreciar.
Se vincula con la joven intelectualidad cubana
que se encontraba en París: Julio García
Espinosa, Tomás Gutiérrez Alea,
Servando Cabrera y Vicente Revuelta.
1954: Problemas de salud lo hacen regresar definitivamente
a La Habana. Expone 14 óleos de Abela en
la Galería Cubana, de Florencio Cisneros,
causando un gran impacto por la renovación
de su estilo.
1955: Sufre dos infartos del miocardio pero consigue
reponerse. Se jubila como funcionario del servicio
diplomático y, con más tiempo para
dedicarle a la pintura, trabaja intensamente y
presenta una exposición en la Galería
del Lyceum: 22 óleos de Abela, que sesiona
desde el 21 de julio-2 de agosto. Participa además
en Nuestro Tiempo. Exposición en Homenaje
a Luis de Soto. Galería de la Facultad
de Filosofía y Letras, en mayo 3 al 18
de ese año.
Abela queda representado en las salas de pintura
y caricatura en la Exposición Permanente
de Artes Plásticas en Cuba , en el Palacio
de Bellas Artes de La Habana.
1956: Es elegido Artista de Honor del VIII Salón
Nacional de Pintura y Escultura de La Habana.
Como tal, presenta en el Salón de honor
una exposición de sus obras más
importantes. La prensa Nacional se hace eco del
acontecimiento.
Este año realiza otra exposición
personal: Últimas obras de Abela en el
Lyceum de La Habana y sus obras son parte de las
siguientes muestras colectivas: Exposición
de Pintura Contemporánea, en memoria del
profesor Luis de Soto. Museo de Historia del Arte,
Facultad de Filosofía y Letras, febrero
6, El tema religioso en la pintura cubana, Galería
Cubana y Pintura y Escultura en una casa cubana,
patrocinada por el Lyceum entre el 9 y el 20 de
marzo.
1957: Forma parte de la representación
cubana a la IV Bienal do Museu de Arte Moderno
de Sâo Paulo, Parque Ibirapuera, Sâo
Paulo
1958: Expone en el Lyceum 30 óleos de Abela,
entre el 17 y el 31 de enero. Participa en la
exposición por el aniversario de la galería
Color Luz
1959: Se presenta de nuevo en el Lyceum con: Abela.
Óleos y Gouaches, mayo 26-junio 10 y en
el Salón Anual de Pintura, Escultura y
Grabado, organizada por la Dirección General
de Cultura, del Ministerio de Educación
en el Palacio de Bellas Artes.
1960: Abela. Lyceum de La Habana. 21 al 31 de
Julio. Participa en la exposición Pintura
Contemporánea Cubana organizada por la
Casa de las Américas que itinera, ese mismo
año por México y Caracas. Participa
de la exposición Esquema de la Pintura
Cubana, organizada en forma conjunta por la Dirección
General de Cultura, del Ministerio de Educación
y el Palacio de Bellas Artes de La Habana. Esta
exposición recorre las principales ciudades
de Cuba entre los años 1960 y 1961 en un
esfuerzo por estimular la apreciación de
nuestra pintura y familiarizar al pueblo con su
legado cultural.
1961: Participa en el Primer Congreso Nacional
de Escritores y Artistas Cubanos.
1962: Participa en el Primer Salón Anual
de la Unión Nacional de Escritores y Artistas
de Cuba.
1963: Exposición Cincuentenario del Museo
Nacional de Bellas Artes, organizada por el Consejo
Nacional de Cultura.
1964: Por iniciativa de Lillian Mederos, la esposa
de Alejo Carpentier, Abela presenta una muestra
retrospectiva de su obra en la Galería
de La Habana. El Consejo Nacional de Cultura le
adquiere la práctica totalidad de la exposición
que pasa a formar parte del Patrimonio Nacional.
Colateralmente, la dirección de Artes Plásticas
de la Unión de Escritores y Periodistas
de Cuba, al frente de la cual se encontraba Mariano
Rodríguez, le hace un gran y emotivo homenaje
de reconocimiento por toda su labor artística.
1965: Muere el pintor el 9 de noviembre de 1965
1972: Nicolás Guillén publica su
poema Abela (Salón Independiente / La rueda
dentada).
1976: La Casa de Historia de San Antonio de los
Baños realiza el homenaje Abela in memoriam,
1891-1965, inaugurada el 9 de noviembre.
1978: Adelaida de Juan publica Hacerse el Bobo
de Abela (Editorial de Ciencias Sociales, La Habana).
1979: Eduardo Abela. Exposición de pinturas,
dibujos y caricaturas. Pequeño Salón
Museo Oscar María de Rojas, Cárdenas.
1981: Homenaje a Eduardo Abela. 90 Aniversario.
San Antonio de los Baños.
1983: Eduardo Abela. Galería L.
1984: Abela, Magia y Fábulas. Museo Cubano
de Arte y Cultura, Miami, Florida.
Adelaida de Juan imparte su conferencia magistral
“Hacerse Abela. Un capítulo poco
estudiado”, dentro de un ciclo de conferencias
sobre Cultura Cubana auspiciado por la editorial
Letras Cubanas, en el Palacio del Segundo Cabo
1986: José Seoane Gallo publica su libro
“Eduardo Abela cerca del cerco” (Editorial
Letras Cubanas, La Habana). Investigación
minuciosa que recorre toda la vida artística
y personal del pintor, es publicada solo después
de 20 años de su muerte, a solicitud del
propio artista.
1987: Pedro de Oraá publica Dibujos de
Eduardo Abela (Editorial de la Unión de
Artistas y Escritores de Cuba).
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